II


Los ojos de la noche temblaban de frio
espiando las caricias...
a un latido dormido.

La fuente de la pena se estremecia
al sentir la gota suya...
no secarse al dia.

Rafagas de angustia cambiaban el clima
con actos y manias...
de una sonrisa caida.

Celos al cielo que todo lo mira...

Odio al tiempo, que del todo no olvida.

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